Todas aquellas entidades que posean, traten o transfieran datos personales. Es decir, casi todas. Incluso aquellas que únicamente trabajan con otras entidades no pueden omitir áreas (como recursos humanos) que esta afecta a la protección de datos personales, ya que los datos personales suelen constar en clientes (datos de facturación), proveedores (recepción de facturas), personal propio (contratos de trabajo, nóminas), colaboradores externos (contratos de servicio) y marketing (campañas promocionales, publicidad)